Me han dejado su corazón...

Pequeñas,caricias,que,acompañan♥

El juego del ángel-C.Ruiz Zafón-

Acaricié y besé cada centímetro de su piel como si quisiera memorizarlo de por vida. Chloé no tenía prisa y respondía al tacto de mis manos y mis labios con suaves gemidos que me guiaban. Luego me hizo tenderme sobre el lecho y cubrió mi cuerpo con el suyo hasta que sentí que cada poro me quemaba. Posé mis manos en su espalda y recorrí aquella línea milagrosa que marcaba su columna. Su mirada impenetrable me observaba a apenas unos centímetros de mi rostro. El juego del ángel-Carlos Ruíz Zafón.

viernes, 22 de marzo de 2013

Atrévete a decirme otra vez que otra vez me quieres.

Dicen que tardamos tiempo en apreciar las cosas que poseemos. Mala cosa, el tiempo siempre es un viandante que se cruza con nosotros y que no se para aunque tú te tomes un descanso. Será él quien se encargue de alejar cada vez más la línea de meta de las carreras más importantes, de las del corazón. A medida que se desliza por las manecillas de un reloj inquieto y con prisa, vamos dejándonos caer por el tobogán que conduce al fondo que nadie quiere tocar. Porque queremos vivir con la cabeza en las nubes, pero no nos damos cuenta de los peligros. Con los sesos en otra galaxia, no puedes pescar el pez que representa tu vida y así impedir que sea pescado por otra persona. Nadie puede vivir en tu lugar tu tiempo. 
Pero este señor sabe bien lo que hace. Conoce la naturaleza humana y todos nuestros errores de ``gente de paso´´ durante unos años sobre este mundo, por lo tanto, colecciona errores de almas que se privaron de alzar el vuelo o de otros que lo hicieron tanto que pasaron a residir en su propia habitación interior. Esta lista, es tan larga como un álbum de cromos, que por muchos que tengas nunca llegarás a completarlo. Pues igual, aunque como también sucede como con los cromos, los puedes tener repetidos. Eso forma parte de nosotros y como el tiempo lo sabe, alguna vez se deja engañar y puedes volver atrás. Y así fue cómo decidí parar en la carrera y dar marcha atrás para volver a ti, que estabas todavía en la línea de meta. No fui engañada, que nadie te convenza de que avanzar es lo mejor, porque quizá lo que exactamente necesitas lo tengas enfrente. Y sí, tú siempre estuviste enfrente de mí.

4 comentarios:

  1. Y así fue cómo decidí parar en la carrera y dar marcha atrás para volver a ti, que estabas todavía en la línea de meta.
    Palabras exactas!

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  2. que genial! a veces lo que realmente queremos está frente a nuestros ojos y no logramos verlo. Por eso necesitamos detenernos, observar detenidamente. Un besoo:)

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  3. Me gusta mucho tu blog y a partir de ahora: te sigo.
    Enhorabuena! Es genial!
    Yo también tengo uno: http://leerimaginarescribir.blogspot.com.es/

    Espero que me visites, que me comentes tu opinión sobre el y que me sigas como yo e echo contigo.
    Gracias. Besos.

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