Me han dejado su corazón...

Pequeñas,caricias,que,acompañan♥

El juego del ángel-C.Ruiz Zafón-

Acaricié y besé cada centímetro de su piel como si quisiera memorizarlo de por vida. Chloé no tenía prisa y respondía al tacto de mis manos y mis labios con suaves gemidos que me guiaban. Luego me hizo tenderme sobre el lecho y cubrió mi cuerpo con el suyo hasta que sentí que cada poro me quemaba. Posé mis manos en su espalda y recorrí aquella línea milagrosa que marcaba su columna. Su mirada impenetrable me observaba a apenas unos centímetros de mi rostro. El juego del ángel-Carlos Ruíz Zafón.

lunes, 28 de octubre de 2013

Tus susurros son gritos en mi oído.

Prometimos desafiar al tiempo, manteniéndonos jóvenes, mientras que el duro invierno fuera desgasta las pieles de los árboles como la atmósfera lo hace con las de las manzanas. Te reservé un hueco en mi estantería de trofeos, pues me sentí tan sorprendida cuando llegaste como si a un extra una película le entregan el Óscar a mejor protagonista. Llegaban días de estufa y noches plagadas de estrellas solitarias que persiguen el cobijo de la luna. Pero, sobre todo, de esos atardeceres rotos, con el sol ensangrentado tras haber alumbrado, por desgracia, enfrentamientos y conflictos bélicos en diversas partes del mundo. Habría Lorenzo firmado por solo encendernos a nosotros, como a las velas de una tarta, y así, en el final, apagarnos juntos.

martes, 18 de junio de 2013

Cadenas en las alas.

Aventúrate a visualizar el otro lado del espejo, lo que los demás ven en ti. ¿Has pensado alguna vez si a sus ojos eres lo que crees que eres? El miedo es el freno de mano, lo que aborta la misión en el momento decisivo. Si sólo podemos ver nuestro propio reflejo y no lo que en verdad somos, ¿será que tenemos pavor a nuestra naturaleza?  No sabes cuándo vas a desenvainar tu espada,  pero sí conoces los juegos de muñeca que va a describir tu puño con ella agarrada. Tenemos conocimiento sólo de cómo podemos obrar, y la ley que rige esto es una vez más el miedo. Queremos ser león cuando nuestro temor nos encarna en un indefenso cordero. Antes vivíamos angustiados por el as que podría guardarse en la manga nuestro enemigo, ahora nos horrorizan las cartas que cayeron sobre la mesa del azar en nuestro nacimiento. Nuestra vida es una película de suspense, no sabrás hasta el final la identidad del asesino de tus sueños. El espejo nos dice más de nuestro devenir que cualquier confesión de los astros. Analízate bien, atrévete a conocerte.

lunes, 25 de marzo de 2013

¿Alguna vez nos hemos preguntado realmente qué somos?

Desde que tu madre te coge en brazos, recién nacido, ahí empiezas a ser un pájaro más de esta jaula. Te educan siguiendo unos cánones, pero, ¿alguien se ha preguntado si esos son los adecuados? Entonces, si esa fuera la manera adecuada sería inexplicable que en vez de rebosar los bolsillos de muchos jóvenes de céntimos y de chicles, lo haga de esos ``polvitos mágicos´´ blancos. ¿Por qué hay que coartar la capacidad de un niño de ir más allá de lo que ve, de preguntarse? Estamos cansados de ver a adultos cuya capacidad de investigación intelectual es mucho inferior que la de un crío. ¿Por qué se nos tapa la boca cuando preguntamos por qué estamos en este mundo y adónde iremos cuando desaparezcamos? Llega una edad en la que te cuentan que ni te ha traído al mundo una cigüeña, ni que existe un ratón fabuloso que convierte tus dientes en monedas de euro ni nada parecido; y nos sentimos tontos. Tratamos de acomodar el mundo a nosotros, cuando olvidamos que nosotros somos para el universo como cucarachas. Pensándolo así, para él somos parásitos que únicamente nos dedicamos a torturarlo fabricando tecnología inimaginable y a castigarlo con las trampas químicas y la contaminación más moderna. Entonces, ¿con qué derecho podemos encasillarlo bajo leyes y teorías científicas? Ayer fue así, pero nadie sabe como será mañana. Y sí, puede que a esa mente infantil que le cortas las alas inocentes de la imaginación sea quien estaba más próximo a saber lo que iba a suceder. ¿Por qué alguien ha dicho que tenemos que tener un busto descomunal, una sonrisa resplandeciente y medir tres metros? Que yo sepa, no existe una regla que diga explícita ni implícitamente qué es bello y qué no. Si hay más de seis mil millones de personas en la Tierra, con sus respectivos ojos, ¿no será que es algo subjetivo y que hay una belleza particular en los ojos de cada uno? Y claro, todo esto se sigue con haber que tener un expediente académico de diez, veinte carreras y trescientos másteres y si no, claro está, eres un despojo humano. ¿Quién ha dicho eso? ¿Por qué tenemos que establecer desde tan jóvenes una competencia tan abismal desde que nos preguntamos por primera vez ese dichoso ``¿y tú que has sacado?´´? Todos conocemos personas brillantes cuyas notas no se corresponden con su inteligencia, entonces, ¿por qué le damos tanta trascendencia a unas hojas de papel?
Y lo más irónico es que nos quejamos de que cada vez somos más infelices e inconformistas. 

Sí, nosotros podemos evitar que la sociedad nos engañe.



viernes, 22 de marzo de 2013

Atrévete a decirme otra vez que otra vez me quieres.

Dicen que tardamos tiempo en apreciar las cosas que poseemos. Mala cosa, el tiempo siempre es un viandante que se cruza con nosotros y que no se para aunque tú te tomes un descanso. Será él quien se encargue de alejar cada vez más la línea de meta de las carreras más importantes, de las del corazón. A medida que se desliza por las manecillas de un reloj inquieto y con prisa, vamos dejándonos caer por el tobogán que conduce al fondo que nadie quiere tocar. Porque queremos vivir con la cabeza en las nubes, pero no nos damos cuenta de los peligros. Con los sesos en otra galaxia, no puedes pescar el pez que representa tu vida y así impedir que sea pescado por otra persona. Nadie puede vivir en tu lugar tu tiempo. 
Pero este señor sabe bien lo que hace. Conoce la naturaleza humana y todos nuestros errores de ``gente de paso´´ durante unos años sobre este mundo, por lo tanto, colecciona errores de almas que se privaron de alzar el vuelo o de otros que lo hicieron tanto que pasaron a residir en su propia habitación interior. Esta lista, es tan larga como un álbum de cromos, que por muchos que tengas nunca llegarás a completarlo. Pues igual, aunque como también sucede como con los cromos, los puedes tener repetidos. Eso forma parte de nosotros y como el tiempo lo sabe, alguna vez se deja engañar y puedes volver atrás. Y así fue cómo decidí parar en la carrera y dar marcha atrás para volver a ti, que estabas todavía en la línea de meta. No fui engañada, que nadie te convenza de que avanzar es lo mejor, porque quizá lo que exactamente necesitas lo tengas enfrente. Y sí, tú siempre estuviste enfrente de mí.

domingo, 26 de agosto de 2012

Llora la juventud ahora, para superarlo cuando se vaya.

``Viviría una vez más sólo para enseñarle a alguien cómo aprendí a amar´´, dijo un alma anónima desde el cementerio de las nubes, el Cielo. Allí no hay más afecto y atracción que los recuerdos envejecidos de la juventud que empapan corazones terrestres cada vez que se materializan en lluvia. Sí, la lluvia no es más que las lágrimas de esos corazones que añorar querer. Dejas tus sentimientos en la Tierra, entre corazones demasiados ocupados como para atender a las voces centenarias de aquellos que los observan desde algún punto del horizonte, esperando que alguien los encuentre y vuelva a revivirte en su cabeza donde, por segunda vez, volverás a nacer. Aquellos que no están, hoy sufren por nosotros. Por los avances tecnológicos conocidos y por los atrasos humanos acontecidos. Hoy es más importante poseer riquezas materiales que regalar la riqueza de tu corazón a alguien. Aquellos volverían para conseguir otra vez que nos amáramos, que los recordáramos y; sobre todo; para que nuestras almas siempre sean jóvenes.

sábado, 9 de junio de 2012

La imaginación se encarga de que no sepamos distinguir lo que vivimos de lo que soñamos.

'' Si los sueños se interrumpen, el corazón se para'', se repetía para sí mismo mientras se derretía viéndola dormir. Se preguntaba si él podría cumplir todos los sueños que cada noche se forman en su cabeza, y si sería tan valiente como para vencer sus pesadillas.
Nadie es tan pequeño como para no caber en el sueño de alguien. Siempre habrá alguien que te haya reservado un billete de barco o un paseo por el mar en el flujo  mágico de sus sueños. Él no sabía qué podrían significar los trayectos nocturnos por el camino de la imaginación, pero lo que sí sabía es que sus propios sueños cada día se hacían realidad para convertirse en momentos como ése, junto a ella.

lunes, 12 de marzo de 2012

I believe in you.

Quiero pisar el acelerador de este vehículo llamado ''vida'', quiero ser el accidente que te pare. Quiero ser ''la chica de la curva'' en tu viaje de la vida, para morirnos de amor cada vez que decides recorrer la carretera de mi cuerpo. No quiero viajar en tu maleta, quiero ser tu equipaje de mano, que me lleves siempre. Quiero comprobar que todos los caminos llevan a Roma, quiero dar la vuelta al  mundo no en ochenta días, sin prisa, queda el resto de una vida contigo por delante. Quiero ver a turistas en las mismas circunstancias, ver el amor en otros rostros, que se funde en palabras de otro idioma. Quiero ver ondear la bandera del amor, aquella que no entiende de nacionalidades ni de conflictos políticos sin resolver. Tú y yo tenemos un trayecto muy largo, sin billete de ida y ni de vuelta. Cuando no se sabe que va a empezar algo, se tiene la certeza de que nunca va a terminar.

sábado, 3 de diciembre de 2011

infinity.

Me despejé los mechones que se aventuraban por recubrir mi rostro para observar con mayor claridad lo que se desplegaba ante mí. Era una tarde fría y las nubes cabalgaban por el cielo, directas hacia nosotros; pero aún así, me desprendí de mi cazadora de cuero. Allí, no había nadie más que nosotros; ni más vegetación que un solitario ciprés. Pero, en ese inhospitalario entorno en el que las nubes parecían advertirnos de que iban a descargar una fuerte tormenta sobre nosotros, era donde más acompañada me sentía. Tenemos nombres distintos bajo los que cobijamos distintos anonimatos, cuando todos nos llamamos: soledad. Tus brazos alrededor de mí era el mejor abrigo que había tenido nunca. Empezaste a fumar al mismo tiempo que empezó a llover, pero ni la lluvia apagó tu Lucky Strike. Ninguna realidad nos afecta porque no pertenecemos a ninguna de ellas.










martes, 15 de noviembre de 2011

no quedan príncipes azules

Me siento como si hubiera tomado la pócima empequeñecedora de Alicia en el País de las Maravillas, o tal vez le hubiera propinado un mordisco con ganas a la manzana de Blancanieves. Sea como sea, esto es el mundo real. Aquí no hay cuentos que finalizan con los protagonistas comiendo perdices; aquí hay 3x2 y ofertas, y problemas para llegar a fin de mes. Probablemente, si los siete enanitos viviesen estos tiempos que corren, no podrían cantar en fila mientras terminan una jornada de trabajo; porque, lo más seguro, es que formasen parte de otra cola, la del paro. Ni Gepetto, habría creado a Pinocho; ni Cenicienta calzaría zapatos de cristal, la historia sería distinta con zapatos de mercadillo. Heydi no podría corretear por los valles que están siendo víctimas de talas masivas e incendios provocados, ni la Sirenita podría surcar los mares sorteando la basura y los líquidos nocivos que se vierten a los océanos. A los niños de hoy en día ya no se les asusta con el ''que viene el coco'', ni les afectaría el fin de la serie de Doraemon; no. Hoy, lo que más les preocupa es tener el móvil bien cargadito y con cobertura para poder mandar ''What'sapp'' a alguien a quien probablemente ni saludan por la calle. Hoy, nos hacemos mil cuentas que nos encubren la personalidad, cuando deberíamos abrir una en una vieja red social llamada ''VIDA''. Se dedican a resolver conflictos en la ''play'', cuando los más importantes surgen cuando apagan el aparato, ahí fuera.
Bloggeros, nosotros podemos aportar un granito de arena para mejorar el mundo de una forma muy bella, ¡escribiendo!

jueves, 13 de octubre de 2011

de vuelta.

Recordaba sus palabras como puñales que se clavan en el corazón de la mente. Mis manos, que eran como rosas en primavera, habían quedado reducidas a espinas. Juro que te seguí, como un voluntario de una ONG, me moví para devolverte la vida que me diste. Soy mujer lobo cada noche, cuando recuerdo con rabia cómo no pude retenerte entre mis feroces garras, para despertarme junto a ti cuando ya fuera humana. Era el ocaso de nuestro viaje, pero el Sol a veces repite amanecer.


miércoles, 24 de agosto de 2011

Luchadores del día a día.

Llevaba en una mano un maletín vetusto que había pertenecido a su abuelo y en la otra su inseparable bloc de notas. Daba pasos de astronauta por aquel entresijo de pasillos infinitos de paredes blancas y con puertas que conducen a historias aparte. Todo lo que había escrito hasta ahora sería una menudencia comparado con la dureza de las palabras que llenarían las siguientes hojas. Espectante cruzaba de un corredor a otro, esperando toparse con alguien, ver alguna bata blanca o algún grito de esperanza. Pero allí no reinaba el júbilo, ni la frescura de quien tiene toda la vida por delante; allí se resguardaban aquellos a los que la vida les había otorgado un alto en el camino. La mayor parte de las veces, no deseado; y en caso contrario, son víctimas de la electricidad de sus propios pensamientos los que desencadenan un cortocircuito en la razón. Algunos con más suerte que otros; unos más luchadores, otros que se dan por vencidos. No sabía hasta qué punto un cuerpo puede aferrarse a la vida cuando tiene seres queridos aguardando en la sala de espera. Encontraría corazones que quieren latir demasiado y otros que no tienen la suficiente gasolina para mover la maquinaria. Tendría en sus manos lo más valioso que posee un ser: su propia existencia. Aquella vez fue la primera vez que aquel futuro médico pisó un hospital.

miércoles, 3 de agosto de 2011

No sabía qué le había impulsado a cogerle el coche a su padre sin permiso, ni por qué aturdida lo condujo hacia aquel entorno. Presa de los fantasmas del alcohol de la noche pasada, su pesadilla se prolongaba en forma de una resaca inhumana hasta el día siguiente. El chico con el que había compartido algo más que besos seguía palpitando en sus sienes de forma violenta, advertencia. Uno de esos romances camaleónicos en los que el hombre experimenta una metamorfosis: inocentes miradas al principio, y tras chorros de alcohol, desenfrenado en busca de las posturas más guarras. Eran espejismos de sudor y de ropa desabotonada lo que le empujaba, imágenes como tormentas de niebla en un día nublado. Y cuando su cerebro quiso, sus piernas frenaron de golpe y se derrumbó. ¿Quién dijo que los fantasmas del pasado no existen?

viernes, 8 de julio de 2011

¿qué hace una chica como tú en un sitio como este?



Un vendedor ambulante se aproxima a ella ofreciéndole los víveres que porta en una cesta de mimbre. La noche está encerrada en una cúpula nubosa que no filtra ninguna estrella a través. A veces, al vender una bolsa de pipas, añade un regalo extra: su corazón. Busca el amor en los ‘’premio seguro’’ que se encuentran en cada envase, confiando en que la próxima compradora se prende de él. El gesto de pagar unas monedas por algo de lo que lleva en su cesta, le libra cada día de las garras del hambre y, de vez en cuando, de pasar sin compañía una noche. Amor de contrabando para aquellos a los que les pesa la soledad. Se acercó a ella, la más bonita que había visto nunca, con una sonrisa pintada tímidamente sobre su fina piel. Ella no compró, sólo le robó un beso de los muchos que le habían tocado en los ‘’premio seguro’’ de las bolsas de pipas. 

domingo, 19 de junio de 2011

Sigo diciendo que siempre, te lo prometí...

Los ríos son como la vida, fluyen para morir en el mar. A su paso recogen todo aquello que no está en su lugar, que deba pertenecer a otro entorno. Le ofrecen transporte y lo conducen sin mirar atrás, sin remordimientos, adonde no tenga que mirar al sol para sentirse vivo, porque ya es consciente de que lo es plenamente. Devuelve la paz que algún mar pudo quitarles a aquellos inocentes que no vieron los barcos de guerra aproximarse en el horizonte. La vida es competición, naciste entre un millón de peces que quisieron enredarte y no dejar que salieras a la superficie. El río discierna quién vale y quién debe enterrar su cuerpo en la arena. Aún espero que vuelvas a dejarme fluir libre, pero atada a ti. Aún espero que no lleguen más corrientes que me impidan estar hidratada de tu presencia. No puedo disolverme en esta agua, mi sitio está contigo… 

miércoles, 8 de junio de 2011

Pablo, interminable.

Míranos, así, tú y yo. ¿Quién diría que en un mes nos separamos? Si pudiera te desharía las maletas, o por lo menos, trataría de llenarlas de mí, de cosas que te hiciesen recordar que vivo pendiente de ti. Seguiré viendo cientos de parejas, felices, pasar por mi lado; y eso me llevará a repetirme una vez más que la distancia no es más que una línea pero que has traspasado. No podré comparar a nadie contigo, no habrá nadie como tú, ni nacidos aquí, ni turistas ni nadie. De todos los siete mil millones de personas que hay en la Tierra, eres la única a la que quiero a mi lado. Sé que habrá días en los que se te olvide pensar en mí, en los que tendrás la cabeza en otros asuntos, en los que estarás más pendiente de ver cuándo sale el sol. Llegará un momento en el que no recuerdes mis rasgos, el color exacto de mis ojos, o mi risa. Y mientras, te echaré de menos hasta la saciedad. 
Van a ser los tres meses más largos de mi vida, pero aún así, los momentos difíciles se pasan tan rápidos como el estribillo de una canción. Y serás como una melodía de esas que siempre estás tarareando porque no puedes quitártela de la cabeza. Y te lo repito una vez más: te quiero.






















domingo, 29 de mayo de 2011

Prometo parar el tiempo si dejamos de soñar

Un día me dio por pensar en por qué hay diferentes idiomas, si nuestras lenguas quieren decir lo mismo. En por qué se alzan monumentos para recordar si lo que de verdad es importante, permanece en la memoria. En por qué no llegan botellas de náufragos a la costa si todos soñamos imposibles. En por qué no tenemos el mismo corazón si latimos al mismo tiempo. En por qué la vida te ayuda más cuanto más capullo eres. En por qué el Sol se oculta por el Oeste si al Norte viven mis problemas, en mi cabeza. En por qué se puede guardar un mundo en una canción cuando la gente no logra recorrerlo entero en una embarcación. En por qué puedes desnudar su cuerpo con la mirada si nunca has llegado a tocarlo. En por qué Sabina dice que ''Las niñas ya no quieren ser princesas'' si yo sólo quiero sentirme como tal. En por qué
 sigo notando tus brazos todavía cuando te vas.












¿Por qué? Nunca lo sabré.

domingo, 22 de mayo de 2011

13.

El tiempo probablemente no exista, quizá sea un invento para vender relojes. Se nos escapa cuando intentamos retenerlo, se nos escurre de la memoria. Se comporta con mala intención, cuando necesitas que corra, manipula lentamente las agujas de los relojes. Todo es cuestión de tiempo, guía con precisión nuestros pasos, la duración de la euforia e incluso controla cuántas lágrimas debes derramar. Los más caprichosos, buscan pactos con diablos para anular sus efectos, pero es hábil y el contador del tiempo sigue en activo. Tic, tac, tic, tac. Sin embargo, las agujas podrán efectuar giros completos, millones, infinitos, y mi tiempo seguirá siendo tuyo. Tú controlas mi tiempo, no un reloj, tú decides hasta cuándo debo seguir.



















Te quiero, Pablo.

sábado, 14 de mayo de 2011

Caricias que dejan huella.

Nos sentimos completos cuando la primavera entra por nuestros ojos. A medida que se pintan los campos de rojo, de amapolas, vas nadando por los océanos del buen tiempo hasta que llega el verano. La plenitud de sentirte querido. Sales a ver los aviones que surcan el cielo, te parecen más veloces y probablemente todos ellos lleguen sanos y salvos a su destino: el corazón de algún romántico. Hasta los coches, ya te parece que no contaminan el aire, ni que una hamburguesa grasienta pueda hacerte engordar. No te ves con varios kilos de más, al contrario, te encuentras interesante y atractivo. Dejas volar la imaginación hasta donde llegue, no importa que roce con otra realidad, no importa que no forme parte de este universo. Subrayas mil y un versos de Bécquer, que te emocionan y que parecen escritas para ti. Sientes que vuelves a presenciar una misma escena una y otra vez, que tu vida es un completo déjà vu que ya has soñado. Hoy te has arreglado más de la cuenta, pareces una estrella de cine, ¿por qué? Porque estás enamorado.















(Alexa Chung y Alex Turner).











Te quiero, Pablo.

sábado, 7 de mayo de 2011

P ♥

Miles de fans aguardan horas y horas a las puertas de donde se va a celebrar el concierto. El frío aprieta y la lluvia puja por dejarse escapar de las nubes. Un fan es alguien que siente lo que hace una persona como si fuese ella misma, así que podríamos decir que nosotros también éramos fans. Pero no de quien daba el concierto, sino de nosotros mismos. Gente enloquecida y eufórica compitiendo por ver quien salta más alto para que el cantante se fije en ellos. Tú y yo no saltamos, tú y yo no somos como el resto, tú y yo permanecemos callados y quietos con la mirada clavada en los ojos del otro. La gente con pancartas que declaran un amor platónico y tan efímero como el éxito de un cantante en la actualidad. Unas veces eres el rey, y tan pronto, te das cuenta de que tu hit ya no suena en la radio. Yo no necesito pancarta, ni mechero en las baladas, para demostrarte mi amor, pero en este caso un amor de verdad. A cada paso que da el líder de la banda, todos se deshacen en gritos y en pensamientos en voz alta y lejanos que se pierden entre la atmósfera que crea la ensordecedora música. Pero, aún así, adivino que tú sí puedes oír los latidos de mi corazón, por ti, tan fuertes como descarados. Las chicas se pintan el nombre de su ídolo en la frente, yo me tatúo el tuyo en el alma. Y un tatuaje es para siempre.

























Se me pega la melodía de tu voz, P.

miércoles, 4 de mayo de 2011

P.

Hola, vuelvo a coger el lápiz para escribirte unas líneas. Quiero decirte que que hasta ahora mi vida había sido una completa toma falsa, la verdadera película comenzó cuando te conocí. Sabes en qué momento apareciste, sí, en aquel momento en el que yo me aislaba de lo que pasaba a mi alrededor como podía y te soltaba a ti toda la tensión que acumulaba. Comencé a verte en todos mis libros de amor, eras el protagonista perfecto en torno al cual se desarrollaba la historia; comencé a centrar en ti mis poemas, a rodear tu nombre de corazones y a marcar en el calendario los días que te veía. Pensaba en ti más de lo normal. Mi vida siempre había sido como una feria, iba de un sitio a otro sin lugar fijo, pero después de conocerte a ti, comprendí que no quería seguir viajando. Eres como un billete de metro de esos que se guardan siempre en la cartera, de una fecha importante; y que por nada del mundo tirarías. Soy de esas que necesitan esos pequeños detalles, como un ''te quiero'' a tiempo después de un mal día, de esas a las que le encanta escuchar la radio y sumergirse en el contenido de la canción para encontrar a la persona que aman.Tú eres mi melodía. Hoy me he orientado, sé que quiero caminar tus pasos, que mi lugar está ahí, contigo.


Atentamente, siempre tuya. E

viernes, 29 de abril de 2011

amor post mortem

Le propinaba el último mordisco al pastel de manzana que había pedido mientras hacía tiempo a que él llegase. Estaba llegando la primavera y el cielo comenzaba a florecer, apartando las nubes hacia el norte. La primavera vestía con colores alegres, aquella primavera pintaba tremendamente bien. Se preguntaría cuánto tiempo podría tardar, si sería de aquellos despistados que nunca llevan la hora encima y que dejan los últimos botones de la camisa sin abrochar por descuido. Se encontraba jugueteando con los palillos y las servilletas en una terracita sumergida en un velo de brisa marina que aislaba su ilusión del politono desfasado de su móvil. Sí, el teléfono estaba sonando, fue a responder pero se le resbaló de las manos. Cuando por fin lo cogió, ya habían dejado de llamar. Miró en el registro de llamadas perdidas quién había intentado contactar con ella y sí, en efecto era él. Pensó que querría avisarla de que retrasaría porque habría cogido tarde el coche, tan cabezota como siempre. Así que marcó su número de memoria y esperó, pero no daba señal de llamada. Lo volvió a intentar pero nada. ¿Qué estaba sucediendo? Sacó su barra de labios del neceser que llevaba en el bolso para retocarse, verse guapa le hacía sentirse más calmada. Tal vez se hubiera quedado sin batería. Otra vez el politono, esta vez acertó a cogerlo a la primera y pegó su oreja al auricular. No oía nada al otro lado, todo le quedaba grande. Una curva, perdió el control. No podía ser, ¿qué le estaría diciendo el agente al otro lado de la línea? No, ya no le escuchaba. Ya no veía la luz de su día soleado, había venido una borrasca de imprevisto. ¿Se iba? No podía irse, era joven, no, no podía. Una vez más sin despedirse, como siempre, pero esta vez ya no lo tendría para volver a regañarle por sus despistes. Esos despistes que dejaron huella sobre el asfalto, gotas de sangre, desgaste de neumático.


neverending,







miércoles, 20 de abril de 2011

come here another time

Escalofriante deseo, pérdida de la noción del tiempo y más deseo. Se iba quitando su antifaz, iba desterrando su pasado, su presente y su futuro, ahora estaba ante mí y el resto no importaba. Yo iba haciendo lo mismo, iba palpando nuestras sombras que se encendían a cada soplo.  Íbamos olvidando lo que estaba bien y lo que estaba mal, probablemente el mundo se estuviese debatiendo entre la vida y la muerte ahí fuera pero nosotros estábamos vivos, muy vivos. Recorría mis fronteras, mis líneas imaginarias como un cautivo que quiere escaparse de su opresión, y lo lograba, pasaba de nación en nación a su antojo, en cada palmo de mi piel. Yo me reflejaba en su mirada, nunca había sentido tal conexión, un amor personificado, nos mirábamos y sonreíamos cómplices al tiempo. Jugábamos a desafiar a la suerte, que hoy nos cubría de tréboles de cuatro hojas, pero quién sabe si otro día caeríamos en un martes y trece.


Neverending.

sábado, 16 de abril de 2011

Special

Una profesora de matemáticas ocupaba todos sus ratos libres  dedicando horas y horas a tratar de ampliar sus conocimientos. Quería inventar algo novedoso, tal vez alguna fórmula que cambiase toda la mecánica de las matemáticas, que resolviese todas las sumas en tiempo récord. Cada vez tenía menos ganas de despertarse cada mañana, antes se comía el mundo, ahora estaba dejando que el mundo fuese el que se la comiera a ella. Sí, los problemas de  matemáticas ahora llevaban su nombre en su enunciado. Cuando tenía que hacer una suma, iba sumando sus problemas y cuando tenía que restar, se limitaba a restar vidas; quería que sus siete vidas de gato se redujesen. Se dejó juventud, dioptrías y salud en un proyecto tan descabellado como absurdo. Pero, por arte de magia, apareció alguien que prometía ayudarla a despejar la ecuación de la felicidad, encontrar la fórmula del éxito. Sin duda, supo que él iba a ser su apoyo, quien le afilase el lápiz para seguir escribiendo una vida que estaba siendo borrada. Él le llamaba más la atención que un anuncio de Coca Cola y le hacía sentirse mejor que cualquier concierto de la MTV. Fue fiel a su promesa y ayudó a la confusa maestra a descubrir que las cosas que más valen tardan en llegar. Y sí, él era ese alguien.





Gracias.

sábado, 9 de abril de 2011

hold my hand

Un niño de corta edad se encuentra en la frontera que enfrenta a dos naciones. A su alrededor sólo hay una nube de destrucción y los ecos de las pisadas de los que un día pisaron fuerte para vencer y la suerte no estuvo de su lado. En una palabra, caos. Sus pupilas que podían decirlo todo, ahora enmudecen. No sabe expresar de manera lógica lo que sucede en ese mundo de adultos completamente roto. Ve cómo la vida de una humilde persona se reduce a la bala de una pistola y que cuando aprietan el gatillo tienes unos malditos segundos para recopilar todo aquello que quieres que perdure más allá de tu muerte, un golpe seco. No entiende por qué tiene que estar solo en el mundo, por qué un conflicto político a tenido que acabar con sus superhéroes, su familia. De sus ojos no brota ni una indefensa lágrima.

Observa al otro lado a un niño de más o menos su edad, de apariencia más o menos similar a la suya y con la mirada cansada. Le mira curioso y él le responde la mirada. No puede pronunciar palabra. Probablemente si le descubre su bando, le dispararán, así que sólo lo observa. Tiene mucho que decirle. Tiene muchas voces en su interior que pujan por distorsionarse a la vez. Probablemente conversaría con él del tiempo, de lo poco que sabe de política y de sus juegos parecidos, en verdad no tendría mucho que contarle. El niño estaba cavilando en lo mismo, sus expresión lo demostraba. Ambos se levantaron al tiempo. Es el espejo de la guerra, el que está al otro lado probablemente sea alguien como tú, o tu mismo.

lunes, 4 de abril de 2011

game over

Mike miraba con detenimiento aquella cajita que había encontrado en un rincón de su habitación. No recordaba qué guardaba en ella. No supo si abrirla sería lo más seguro. Y mientras, comenzó a evocar la época en que la conoció, cómo se deleitaba conversando con ella y el desprecio que le tenía al tiempo cuando se encontraban juntos. Aquella chica, su amor infinito y puro. Quizá, tuviera razón aquel pesimista que dijo que ''quien bien empieza, mal acaba'' y pareció que esa frase había condenado su relación. Y pronto, como si de una profecía se tratase, una serie de desdichas se encadenó a sus lazos de confianza. Poco a poco, comenzaron a sonar falsas sus palabras, dónde hubo campos fértiles, ahora había terrenos abruptos. Todo se reducía a la nada. Después de mucho pensar, optó por descubrir el contenido de la caja. Allí no había ya nada, vacío, insensibilidad. Aquella caja eran sus sentimientos. Ya no la amaba.

martes, 29 de marzo de 2011

Luck

¿Dónde se siembra la suerte? ¿Quién cultiva la cuarta hoja de los tréboles? Volvía a rozar la cima de la irrealidad con un aluvión de preguntas existenciales de este tipo. En aquella ocasión, la suerte se reducía a encontrar cobijo para continuar la etapa del día siguiente. Probablemente, el camino se perdiese entre la niebla que cabalgaba desde las montañas y lo que el día anterior fue un posible campamento, hoy serían asustados excursionistas. Había comenzado a escribir un cuaderno de viaje, un diario de bolsillo para entregarle a mi pareja cuando volviera a casa. Los días son largos y duros y más en soledad. Pero era necesaria esta travesía para que consiguiera tener la visión de la vida que tengo ahora. Creo que hay un momento en el que todos debemos echarnos mercromina en aquellas heridas que nunca llegan a sanar del todo y que son un guardaespaldas el resto de nuestra vida. Sí, necesitaba desconectar. Y llegué a la conclusión más valiosa a la que he llegado nunca:
No intentes seguir un camino hacia la suerte, porque en todo sendero hay piedras.




Dedicado a esa personita que hoy me impulsó a escribir.

miércoles, 23 de marzo de 2011

you're changing me.

No debiera despertar del letargo que había adormecido todo mi cuerpo. Mi maquinaria se encontraba con unos índices muy bajos de combustible, precisaba de fuerzas que tirasen de ella. Pero no tenía esas fuerzas, quizá ni quería poseerlas. Ya no permanecían los residuos de lo que algún día fueron problemas sin solución, debido a que ya no sentía nada. El peor mal del ser humano, sentirse inútil e impasible ante la atmósfera de desafíos que hay ahí fuera. Yo ya ni padecía dolor ni nadaba en satisfacción, era imperturbable. No tenía los ánimos suficientes como para volver al campo de batalla a enfrentarme a un destino que no dependía de mí.



Es la tranquilidad del que no teme perder nada, porque ya lo ha perdido todo.

sábado, 12 de marzo de 2011

enciende tus pasos.

Me debatía entre la vida y la muerte, blandiendo una espada imaginaria contra su voz. El filo rozaba quizá su garganta y hacía que se retorciese de dolor cuando el metal cobraba vida. Siempre se me quedaba algo en el tintero, pero aquella vez estaba escupiéndolo todo a la vez, desordenadamente. Mis palabras hubiesen sido entendidas hasta por un extranjero que desconociese por completo el idioma en el que yo estaba pronunciando mi discurso. Sentencié un ''lárgate de mi vida'' para poner los puntos sobre las íes y no darle pie a que contraatacase. Pero volví, volví a estar en un tiovivo con payasos sin rostro y aviones que nunca despegan. Volvía a subirme a la cresta de la ola cuando el mar tenía mucha resaca, volvía a enfrentarme a él. Y por eso, una vez más volvía a perseguir a oscuras su sombra maldita cuando serpenteaba de noche para descargar el fuerte veneno que contenía. Súbitamente, perdía el sentido, su veneno me seguía matando.

sábado, 5 de marzo de 2011

Tú subes como la marea, yo bajo como la tensión.

Las luces enmudecen a lo lejos, en la línea de la costa. Como nuestras voces, que nunca se lanzan a hablar cuando deberíamos hacerlo. Es una deuda que todos los humanos guardamos con el espíritu del silencio, guardarle respeto. El mar arrastra algo a la orilla, pero también tiene resaca, y lo que te ha dado puede que te lo quite. Opon toda la resistencia que quieras, que si está empeñado en recuperar lo que es suyo, tus esfuerzos serán inservibles. Como una botella sin mensaje arrojada al mar por un náufrago, llegaste, dispuesto a que yo escribiese ese mensaje. No me dijiste cómo, esperabas que te sorprendiera. Pero las olas borran rápido las pisadas en la arena, antes de que pudiese dejarte una huella en la memoria, yo ya estaba en el pozo del olvido.